La canción, el lamento del Cangrejo y la visión de la Barracuda

 

Imagen de Leinid Afremov

Pintura en óleo con espátula de Leonid Afremov


Vengo del polvo de estrellas marinas,

del arrecife y la arena,

del viento entre las palmeras

desde el vientre de las olas del mar,

de mi Padre celestial

que me hizo germinar

en el seno de las montañas de la Vieja Providencia.

 

Soy el cuarto hermano,

el huésped del cangrejo

que está en el extremo de la laguna,

el navegante circundante

de las misteriosas rocas Basalto y Palma,

el vigía en el fuerte de Santa Catalina

y el conquistador del tesoro de la cabeza de Morgan.

 

Soy uno de los que siembran en San Andrés;

el cuidador del huerto de Fruta Pan,

El que toca con la quijada de hueso de caballo;

el cantante y músico de cuerdas de las melodías del corazón,

un constructor de sueños que empezó de la nada,

avanzando en un progresivo boom de razones de vida

a través de la paz y la alegría

tomando la tradición en su mezcla de colores.

Desde mi archipiélago, desde mi Caribe

para mi pueblo, para mí mismo, para nosotros mismos.

 

          

              Hace unas noches vino mi primo Roquito invitándome a ir al minibar de Tame. Bueno, salimos de Jons Point donde vivimos y llegamos a Southwest Bay. Luego tomamos un par de cervezas y nos sentamos frente a una fogata. Roquito empezó a decirme - Sabes Man, siento que algo está pasando, porque i feel como que las cosas se están desequilibrando - le pregunté ¿por qué crees eso Man? - porque la gente ya no es la misma de antes, está perdiendo el corazón; a cada uno no le importan sus vecinos y no solo en esta pandemia. Parecería que no importa el otro. Hay una actitud irrespetuosa con el medio ambiente y nuestro territorio está siendo devorado por el narcotráfico y los asesinatos. Por si fuera poco, también nuestro mar se perdió por la Sentencia de la Corte de Haya. Todo esto se refleja también en las perspectivas de futuro de nuestros líderes. - ¿Qué podemos hacer para cambiar esta situación Man? - le pregunté, pero su respuesta fue casi desgarradora - No lo sé Man-. Después de esto, regresamos a nuestras casas.

             Cuando terminó nuestra jornada laboral en la ferretería, y al llegar a casa, Roquito se puso a preparar un ceviche de Caracol Pala ... Entonces, su primo Richie llegó saludando con voz alta y alegre hacia donde estábamos: How Things Men. Richie vive al lado de la casa de Roquito y la casa de Roquito se encuentra detrás de la casa del tío Roque y la tía Betty, los padres de Roquito. Mientras comíamos ceviche, le pregunté a Richie si podía contarnos una de sus historias memorables cuando va de pesca. Luego, nos dijo que una vez salió a pescar y sacar langostas con sus amigos. Cuando llegaron al lugar donde Richie normalmente sabía que había una buena pesca, se detuvieron, arrojaron el ancla y se metieron en el arrecife. Richie continuó diciendo: Habían pasado unas dos horas atrapando a Margaritas y Jurel, cuando vi a la distancia un tiburón martillo bastante inquieto patrullando la zona. Entonces, les di señales a mis amigos para que salieran y se metieran al bote. Sin embargo, no quité los ojos del tiburón, hasta que de repente estaba frente a mí. Tenía tanta curiosidad ese tiburón que la única defensa que pude adoptar en ese momento fue poniendo mi cabeza entre mis rodillas y tomando mis pies para doblar las piernas para parecer una pelota. El tiburón me tocó varias veces con la cabeza, pero cuando noté que tenía la intención de empezar a atacarme, escuché el ruido del motor de la lancha que se acercaba, así que el tiburón se asustó y se fue rápidamente.

Después de un rato de charla, nos fuimos a descansar.

        No podía evitar pensar en la problemática situación de las islas, entonces, otra noche, decidí ir a Bottom House para desestrezar mi mente. Al llegar al negocio de Roland en Manchineel Bay, me senté en el banco de madera frente a la playa. Detrás de mí estaba el manglar, de donde comencé a escuchar un sonido como hojas secas sacudidas por el viento. Cuando miré, había un enorme cangrejo negro, más grande que una palmera. En ese momento recordé una frase: "Lo peor que el miedo, es el miedo mismo" Pero sucedió que el miedo era más fuerte que yo porque pensé de inmediato: ¡Quien quiera que haya dicho eso, debe haber tenido muchos guardaespaldas! Entonces, grité: ¡Ay, Me voy a morir! ... Pero el gran Cangrejo negro me hablo: Hey Man, la gente va a perder el corazón; no nos respetan, nos pasan por encima en la carretera con sus carros y motos. Ellos son los que nos están dando muerte, no se detienen ni pasan con cuidado cuando marchamos hacia la playa. -Oh no!, - exclame. Irónicamente, el cangrejo estaba más cerca del peligro de la muerte que yo ... No le dije nada al cangrejo y de repente, se retiró al manglar nuevamente. No termine de beber mi refresco y regresé enseguida a la casa de la tía Betty preguntándome qué se podía hacer al respecto.

        Después de un largo día de trabajo, llegó la hora de cenar en casa. La tía Betty sirvió bolitas de pescado frito Old Wife y arroz con coco. Después de eso, fui a tomar un respiro al puente caído, ya no es el de los enamorados. Al escuchar el agua golpeando los tanques flotantes, vi un pez plateado de gran tamaño, noté que era una Barracuda, e hice una exclamación: ¡Por Jesús! Pensé que el pez estaba herido, pero la Barracuda seguía flotando. Decidí acercarme con cautela para ver mejor, cuando me habló preguntando: Hey Man, ¿No te gustaría saber qué pasará si las cosas siguen funcionando como están sucediendo? ¿O te gustaría saber el futuro que podría lograr la gente? Le respondí: que prefiero lo que podría lograrse. Bueno, déjame mostrarte, dijo la Barracuda: La gente volverá a amarse a sí misma y por ello, elegirán entre ellos líderes con altos valores éticos, involucrados y comprometidos con las personas. Tendrán grandes visiones y realizarán grandes proyectos como el puerto flotante para recibir enormes cruceros en San Andrés. Los puertos marítimos y comerciales y los aeropuertos de San Andrés y Providencia se modernizarán logrando obtener una ventaja competitiva. El archipiélago estará conectado a través de Internet de fibra óptica de alta velocidad. Como consecuencia de lo anterior, los atracadores ya no roban, cesaron los asesinatos violentos, no se encontraron narcotraficantes, ni hubo habitantes de calle jamás.

        La economía del turismo se volvió más sostenible ambientalmente, a tal punto que para visitar Providencia, es necesario comprar un boleto para un sorteo para tener la oportunidad de viajar allí debido a la disponibilidad limitada. Habrá 24 horas de agua corriente a través de un agradable acueducto que trabaja con enormes máquinas desalinizadoras ubicadas en tres instalaciones que funcionan por ósmosis inversa (usan presión para filtrar la sal) y energía solar. Se instaló un parque de turbinas eólicas a una distancia prudente del arrecife que generan energía limpia para consumo doméstico y exportación a países de Centroamérica. Todas las casas tienen en el techo celdas y paneles solares, convirtiéndose en las tres primeras islas autosostenibles del mundo. Por eso, se les llama las islas verdes. Además, cada familia tiene un patio donde cultivan frutas y verduras, otras también tienen pequeñas granjas con animales. Cada pedazo de basura se recicla por partes; para fertilizantes naturales y para todo tipo de materiales de construcción. Esto fue posible porque los profesionales egresados ​​de la Universidad del Caribe de San Andrés, Providencia y Santa Catalina lideraron, desarrollaron y administraron estos importantes proyectos junto con el gobierno del archipiélago. El sistema de salud en las islas se clasifica como de cuarto nivel de complejidad. Las escuelas tienen como base la educación tecnológica con un énfasis biomarino. Hubo un tratado bilateral con Nicaragua y la pesca se realiza de forma responsable. No se vio jamás un estado de bienestar tan alto en nuestro territorio como nunca antes.

Y ahora ¿qué vas a hacer?- Dijo la barracuda- y prosiguió: El resto de la historia, la escribes tú...


Por Luis Fernando Guarín R.

En homenaje a la Familia Archbold Guarin de San Andrés y Providencia y a toda la hermosa gente del Archipiélago.

Comentarios

  1. ¡Que gran cuento, ojalá que el final se vuelva realidad!, gracias por compartirlo 🤗

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