La canción, el lamento del Cangrejo y la visión de la Barracuda
Pintura en óleo con espátula de Leonid Afremov Vengo del polvo de estrellas marinas, del arrecife y la arena, del viento entre las palmeras desde el vientre de las olas del mar, de mi Padre celestial que me hizo germinar en el seno de las montañas de la Vieja Providencia. Soy el cuarto hermano, el huésped del cangrejo que está en el extremo de la laguna, el navegante circundante de las misteriosas rocas Basalto y Palma, el vigía en el fuerte de Santa Catalina y el conquistador del tesoro de la cabeza de Morgan. Soy uno de los que siembran en San Andrés; el cuidador del huerto de Fruta Pan, El que toca con la quijada de hueso de caballo; el cantante y músico de cuerdas de las melodías del corazón, un constructor de sueños que empezó de la nada, avanzando en un progresivo boom de razones de vida a través de la paz y la alegría tomando la tradición en su mezcla de colores. Desde mi archipiélago, desde mi Caribe para mi ...